martes, 29 de enero de 2013

Alfa Romeo Spider (1993)












Un clásico irreprochable. De su 4a. generación, este pequeñín europeo siempre se verá muy juvenil.
Con carrocería de Pininfarina y con su modesto pero brioso motor de 4 cilindros de 1.6 o de 2.0 lts no rompe la tradición de la firma italiana de confiabilidad y rendimiento con un manejo muy deportivesco. Todavía con tracción en el eje trasero, contaba con una caja de 5 velocidades std o una transmisión automática de 3. Pregunta: ¿ Había realmente quien lo pidiera con transmisión automática ? Como que le resta emoción, no creen ? La serie 4 se fabricó de 1990 a 1993 apartándose una edición especial con motor 2.0 para el mercado norteamericano comercializándose como modelo 1994.
En cuanto al modelo a escala, adquirido en 1993 por un servidor, es otro veterano de la colección, sobreviviente de 3 mudanzas, infinidad de limpiezas y una restauración.
Arriba: Alfa Romeo Spider serie 4 (Mk4) a escala 1:18 de Jouef Evolution
Abajo: Alfa Romeo Spider 1993 en tamaño1/1 o escala real. Foto de archivos Web.









lunes, 21 de enero de 2013

Diecast Central: La Colección Ideal


Por días desde que fue el sorteo para el tema de este mes he estado pensando y deliberando acerca del tema que al principio parecía muy atractivo y sencillo para mi..
Pero resulta que ahora es de lo más difícil que he tenido que pensar.  La colección ideal..
La colección ideal.. La colección ideal...
Después de mucho reflexionar me he dado cuenta que..
No hay colección ideal. No existe la colección ideal, porque lo que es perfecto e ideal para mí puede que para otros no lo sea. Y tratando de ser bien juicioso y un poco humilde no puedo imponer algo
que  a los demás no les parezca.
Pero.. algo podemos hacer.
Ya tenía yo preparada mi larga lista (que tuve que resumir)  de mi colección ideal de coches reales que de hecho ya había comenzado con mi Grand Marquis y que ya perdí (lo tuve que vender).


 Siguiendo en  la lista iría un Impala 1973 (mi padre tuvo uno) y un 1976,



 Seguidos de un Dodge Royal Mónaco 1977.


 Un Ford LTD de 1978 no podría faltar.


Todos de 4 puertas, y complementaría con un Chrysler Cordoba de 1980 como el que tuvo mi padre


 y/o cualquier Mónaco de cualquier año, que eran enormes. También incluyo un ChryslerLeBaron de 1981 ú 82 (tuve uno de 2 puertas).


Seguimos con un Monte Carlo y un Caprice Landau 1981, que eran fascinantes.




 Eso en cuanto los autos grandes y me podría seguir, porque amo los autos grandes.
Y en  cuanto a los autos pequeños y medianos sería otra larga lista que en otra ocasión mostraría porque no terminaría nunca.

Por lo pronto démosle entrada a los modelos a escala y permítanme enseñarles algo de mi lejos de ser ideal colección pero que al menos funciona para mi.

A que no sabían que también tengo motos.


Jeeps y unos cuantos Hummers


Mas otros Hummers

Y unos raros PT Cruisers

Los muy queridos Datsun 240 Z

Los Mercedes Benz que no pueden faltar.

Y mucho menos las estrellitas de cine.

Hay mas..
como los Belairs

o los Mustangs

Y los que faltan..  Pero...

Después de un buen dolor de cabeza y de un sin fin de nombres de coches reales y de escala mas otro tanto de ideas, llego a la conclusión de que la colección ideal, de la temática que sea, es aquella que tiene un poquito de todo y que siempre está abierta a recibir uno más y que por siempre permanecerá incompleta, sin importar raza, credo o escala.

Por eso es que con los autos a escala, siempre le encontraré lugar a uno más..

Fotografías superiores de archivos WEB.










jueves, 17 de enero de 2013

Rescate o Disparate


Usualmente esta entrada estaría en la pagina editorial de este blog o talvez en el anecdotario del mismo e incluso en el de "Otras pasiones, otras escalas", y que sí posiblemente transcriba después, pero en coincidencia y en alusión con la mas reciente entrada  y test para coleccionistas del conocido Gaucho Man al cual aprecio mucho, relato lo siguiente:

Sucedió que el domingo pasado voy con la familia en cumplimiento de la a  veces algo aburrida y tradicional rutina de visitar a los suegros para lo cual hay que atravesar mas de medio Distrito Federal (La ciudad capital mexicana), y después de por lo menos  45 minutos de vías disque rápidas, topes y semáforos, por fin llegamos y yo con hambre como siempre, que por cierto la suegra cocina bien, y.. yo como buen gorrón acepto siempre la invitación al platillo aunque al final a veces me pasan la cuenta porque  yo.. si dejo sin comer a otros, jaá !!  

- Y.. eso a quien le importa ca.. ? -

Bueno, bueno, sin tratar de hacer el cuento tan largo. Resulta que ese día llegamos y mi suegra no estaba en casa y mi mujer me pidió que la llevara al tianguis (mercado) sobre ruedas de la zona y que se pone los domingos, para hacer algo de tiempo. Y ya saben, clásico que la mujer se baja a chacharear, comprar,  perder el tiempo y uno se queda esperando en el auto como tonto y como siempre. Pero después de mas de media hora de estar en el sol dentro del auto, habiéndome dormido ya dos veces y literalmente guisándome vivo en mi caldillo, me digo a mi mismo que tuve suficiente (solo faltaba que me arrojaran las zanahorias y las verduras por la ventanilla) !!  Así que me bajo del auto para ir a buscarla a ella y los niños, cosa que casualmente no fue difícil, por lo que algo no se porqué no me dejó regresarnos al auto de inmediato. Entonces como que instintivamente me puse a recorrer el tianguis y me fuí metiendo más. Ya casi hasta al fondo en  un puesto de juguetitos viejos que veo y que diviso unos camionsitos Bimbo de edición antigua y que compro los tres !! Bien baratos además.
-" Ya estuvo "- le dije a mi mujer. - " Fuímonos de aquí "- así acostumbro decir cuando termino algo en un lugar con agrado.
Pues ya veníamos de regreso bien contentos por un pasillo para ir al auto y mi hija de 11 años me venía diciendo: -"Ay papá, estás bien loco"-  (siempre me lo recuerda) cuando pasando por enfrente de otro puesto pero de juguetes chinos de montón de repente y de reojo veo un Mustang que sobresale del montón casi hasta adelante y que me regreso caminando en reversa como tres pasos..
No lo podía creer, era un Mustang Rojo GT500 increíblemente electrizante a la vista. Luego, ya viéndolo bien y tomándolo yo con las manos me doy cuenta que es escala 1:24, lo cual me frustró un poco por que no es mi escala preferida u oficial. En eso se me acerca un niño que es quien cuidaba el puesto y al cual de todos modos le pregunté por el precio. La verdad es que estaba algo caro para esa escala pero ya me estaba animando a comprarlo. Lo que me detuvo fue que solo traía conmigo el dinero para la gasolina del día siguiente. -"Vengo en 8 días a ver si no lo has vendido"-. le dije al pequeño comerciante.
Ya me iba a ir cuando viendo otra vez de reojo y hacia abajo, encuentro otro Mustang rojo bien chingón (perdón por la palabrota pero no hay otra descripción mejor), mas abajo y mas atrás en otro montón de juguetes. -"A ver, enséñame ese también."- Le dije al niño.
Y al mismo tiempo de estar sobando y enamorando el autito ya me importaba un comino la escala. Algo estaba pasando. Resignadamente se lo regresé al niño cuando al estárselo dando en las manos veo más atrás en el puesto y en otro montón veo sobresalir la trompa de un Camaro casí sepultado, de la misma escala. Híjoles, ese ya no se lo pedí para verlo porque entonces ya no me iría de ahí. En ese momento me acordé del Gaucho y sus cuatro Camaritos.
En el camino del mercado a casa de mis suegros mis palabras solo eran acerca de esos carritos y de que tenía que regresar por ellos. En casa de mis suegros también. Me platicaban o me decían cosas y yo solo asentía o contestaba en automático con la cabeza y sí comí, como pelón de hospicio, pero en estado automático también mientras pensaba en algo.
Ya de regreso a casa, recién partiendo y siendo casi el final del día le pregunté a mi mujer: -"¿Traes dinero?"- Me contestó que sí y cuanto.
- "Préstamelo, para a ver si me los dejan más baratos, ya para irse y si es que no los han vendido, antes de que se levanten de ahí"- le dije después.
Mi mujer no acostumbra prestarme dinero y menos para esas cosas, y como usualmente ocurre, me hubiera mandado a freir espárragos, pero muy inteligentemente me lo prestó porque seguro no quería ver mi carota de desesperación y urgencia por toda la semana hasta el siguiente domingo. Ahora si, como dicen en el anuncio de Tecate (para los que lo ven en México), "Por aquellos que aman la paz, Tecate". En este caso, por aquellas que aman  la paz...  Jaá !!

Pues ya con la marmaja en la mano me dirijo al tianguis a ver si todavía estaban los autitos. No me alcanzaba mas que para dos, pero yo iba decidido por los tres. Y no es que fuera mucho dinero, pero mi mujer y yo andábamos medio brujos (escasos de $$) ese día (como siempre, jaá !).

Como era ya  casi el final del día, no tuve que regatearle mucho el precio al niño, al parecer ya le había comentado al padre o a su madre que estaban ahí. Solo regateé por el precio de uno y sí le bajaron bastante..  mi plan estaba funcionando.
Hubiesen visto  la cara del niño cuando le dije que me llevaba los tres: -¿ Los tres ?- dijo.  Y se fué el chiquillo corriendo, brincando y gritando: - ¡ Se lleva los tres !, ¡ Se lleva los tres !- , yendo por la madre para cerrar el trato. No venían los autitos con su base ni con su caja, pero me los entregaron en bolsas separadas. Un poco manoseados y con huellas, pero nuevos todavía.

Cuantas veces, mis colegas, no hemos pasado por situaciones parecidas o propias de nuestra enfermedad ?
Puras peripecias,  muchas dignas de contar.. entre nosotros.

Rescate o disparate, como sea, el hecho consumado.






 No suelo ser partidario de este tipo de ruedotas, ni por esta escala, pero la verdad es que quedé fascinando por lo autitos. Y el Camaro resultó ser Trans Am, pero no menos fregón. Mas adelante los mostraré individualmente. Son arriba: Mustang Shelby GT500 1967, Mustang Boss 1970 y Pontiac Trans Am  1972, a escala 1:24 de Jada, los tres.


jueves, 10 de enero de 2013

Chevrolet Corvair Monza 1969















Bello.. pero inseguro. Este hermoso auto nunca logró superar el tabú de la inseguridad que le persiguió  desde 1963 hasta el final de su producción. Se cuestionaba su estabilidad en situaciones extremas y a altas velocidades, principalmente. Aun así se fabricaron de 1960 a 1969 poco mas de 1,800,000 unidades sumando sus dos generaciones en todas sus versiones, que incluían coupés, sedanes de 4 puertas, vagonetas y furgonetas. Pero..  pudieron haber sido mucho más.  El modelo en cuestión representa al Monza convertible de 1969 de 2a generación ('65-'69), que se vendía solo por pedido y del cual solo se fabricaron 521 unidades y que lo convierte en uno de los mas apreciados por los coleccionistas. 
Ideado como la respuesta americana al ya muy, muy popular VW escarabajo e insparado tambien en el nuevo motor de Porsche de la época, era impulsado por un motor trasero de 6 cilindros encontrados (acostados) y enfriado por aire, de 2,683 cc (en la segunda generación y turbo opcional) acoplado a una transmisión Std de 3 ó 4 velocidades o tambien una automática de 2, a elección del cliente. Se estima que existan aún cerca de 100,000 Corvairs en todas condiciones. Tambien era muy sabido que a pesar de su mala reputación (del auto), su motor era muy durable, el cual es utilizado aun hoy en día en algunas aeronaves ligeras. Había planes en 1968 para una tercera generación quedándose esta en los planos, lamentablemente.
 Sin duda, un auto radical e innovador para ser americano y en los 60's, donde se vislumbraba y se daba ya el dominio de los pesos pesados: los Muscle Cars.
Su contribución a la historia: Sirvió de inspiración para el legendario Camaro del 67 e incluso para el Corvette de 3ra generación.
Arriba: Chevrolet Corvair Monza 1969 a escala 1:18 de Road Signatures

Abajo: Corvair Monzas convertibles 1966 y '69,  Corvair  Monza GT Spyder de 1962



Cualquier parecido con un Corvette del '69 no es mera coincidencia..

Listo para volar.. casi.

Fotos de archivos WEB